SpaceX confirmó que trabaja en Starlink Mobile, un servicio de telefonía celular que buscará competir directamente con AT&T, T-Mobile y Verizon en Estados Unidos. El anuncio se realizó durante la primera llamada de resultados de la compañía tras su salida a bolsa, según reportó Reuters y recogió MacRumors. La presidenta de SpaceX, Gwynne Shotwell, aseguró que la empresa apunta a convertir a Starlink en un “verdadero servicio móvil” capaz de captar “bastantes” clientes de las operadoras tradicionales, de acuerdo con Ars Technica.
Lo esencial
- SpaceX anunció los planes de Starlink Mobile durante su primera llamada de resultados como empresa que cotiza en bolsa.
- La compañía pagó 19,600 millones de dólares en 2025 para adquirir 65 MHz de espectro de EchoStar, base técnica del nuevo servicio.
- En lugar de torres celulares tradicionales, SpaceX planea desplegar una gran cantidad de estaciones base de menor costo combinadas con antenas Starlink.
- Se espera el lanzamiento de satélites de nueva generación para Starlink Mobile en 2027, con un servicio mejorado “100 veces mejor” previsto para fines de ese año.
- Analistas consultados por Reuters advierten que sin un acuerdo de tipo MVNO con una operadora establecida, competir con los gigantes estadounidenses será extremadamente difícil.
Qué es Starlink Mobile y cómo funcionaría
A diferencia del negocio actual de Starlink, centrado en internet satelital para hogares y empresas, Starlink Mobile apunta a ofrecer conectividad celular terrestre, es decir, un servicio de telefonía móvil convencional que compita cara a cara con los operadores tradicionales. Según explicó Shotwell y reportó MacRumors, SpaceX no construirá grandes torres de celulares como las que usan AT&T, T-Mobile o Verizon. En cambio, la estrategia consiste en instalar un número elevado de estaciones base de bajo costo, complementadas con las antenas de Starlink, para reducir la inversión en infraestructura terrestre.
La directiva declinó dar detalles sobre los costos del proyecto, pero afirmó que SpaceX cuenta con “ideas grandes y nuevas” para construir un servicio móvil desde cero. Ars Technica resume la postura de la compañía como una promesa directa: Starlink Mobile sería mejor que las redes actuales de las tres grandes operadoras estadounidenses.
El rol del espectro de EchoStar
El proyecto se apoya en la compra, cerrada en 2025, de 65 MHz de licencias de espectro inalámbrico a EchoStar por 19,600 millones de dólares. Ese espectro es lo que permitirá a SpaceX ampliar su servicio actual de conexión directa a celulares (direct-to-cell) para incluir infraestructura terrestre propia, según detalló MacRumors. Sin embargo, los mismos analistas citados por Reuters señalan que 65 MHz es una cantidad reducida frente al espectro que controlan los operadores dominantes en Estados Unidos, lo que limita de entrada la capacidad de Starlink Mobile para igualar la cobertura y velocidad de sus rivales.
Un antecedente: la alianza con T-Mobile
SpaceX no llega a la telefonía móvil desde cero. La compañía ya mantiene una alianza con T-Mobile para habilitar T-Satellite, una función que ofrece conectividad satelital directa a celulares para los clientes de esa operadora. Ese acuerdo funciona como una prueba de concepto de la tecnología direct-to-cell que ahora SpaceX busca escalar de manera independiente con Starlink Mobile, aunque en este nuevo proyecto la empresa apunta a operar como competidor y no solo como proveedor de infraestructura satelital para terceros.
Escepticismo del mercado y de los analistas
El anuncio no pasó inadvertido para el mercado financiero: las acciones de AT&T, T-Mobile y Verizon cayeron entre 2% y 4% tras la llamada de resultados de SpaceX, según reportó MacRumors. Aun así, especialistas consultados por Reuters plantean dudas de fondo sobre la viabilidad del plan. Sin un acuerdo de tipo MVNO (operador de red móvil virtual) con alguna de las grandes compañías, sostienen, será muy difícil para SpaceX competir de igual a igual, ya que las operadoras establecidas no tendrían incentivos para arrendar capacidad de red a un competidor directo.
A esto se suma que el cronograma técnico es a mediano plazo: los satélites de nueva generación pensados específicamente para Starlink Mobile recién se lanzarían en 2027, y la versión de servicio notablemente superior a la actual —descrita como “100 veces mejor”— está proyectada para el cierre de ese año. Es decir, aunque el anuncio ya generó reacción en bolsa, el despliegue real del servicio todavía tomará varios años.
Qué significaría para Latinoamérica
Hasta el momento, los anuncios de SpaceX y las declaraciones de Shotwell se refieren de manera explícita al mercado estadounidense y a la competencia con AT&T, T-Mobile y Verizon. Ninguna de las fuentes disponibles detalla planes concretos de expansión de Starlink Mobile hacia Latinoamérica ni cronogramas específicos para la región. Sin embargo, la lógica del proyecto —estaciones base de bajo costo combinadas con la constelación satelital, en lugar de torres celulares tradicionales— resulta particularmente relevante para países con zonas rurales extensas o de difícil acceso, donde el despliegue de infraestructura celular convencional es costoso.
Si la tecnología de direct-to-cell terrestre que SpaceX busca perfeccionar en Estados Unidos demuestra ser viable y rentable, sería razonable esperar que la compañía evalúe llevarla a otros mercados donde ya opera su servicio de internet satelital, aunque esto sigue siendo una posibilidad y no un plan confirmado por las fuentes consultadas.
Qué esperar
El calendario que SpaceX manejó en su llamada de resultados fija dos hitos: el lanzamiento de satélites de nueva generación para Starlink Mobile en 2027 y una versión de servicio sustancialmente mejorada hacia fines de ese mismo año. Antes de eso, quedan preguntas abiertas que ni SpaceX ni los analistas han resuelto públicamente, como el costo total del despliegue de estaciones base, la posibilidad de que la compañía busque acuerdos MVNO con alguna operadora y, en el caso de mercados fuera de Estados Unidos, si y cuándo Starlink Mobile podría extenderse a regiones como Latinoamérica. Por ahora, el proyecto sigue en una etapa temprana y su impacto real en la competencia y en los precios del sector móvil dependerá de decisiones que SpaceX todavía no ha hecho públicas.


