Dejar el cargador del celular o la laptop siempre puesto en el enchufe es un gesto tan cómodo como automático en la mayoría de los hogares. Sin embargo, dos medios especializados en tecnología, Xataka y Applesfera, coinciden en que ese hábito tiene consecuencias que van más allá de la comodidad: un gasto eléctrico silencioso que se acumula con el tiempo y un riesgo real cuando hay tormentas eléctricas cerca de la vivienda.
Lo esencial
- Un cargador enchufado sin nada conectado sigue consumiendo electricidad en modo de espera (standby), según explicó Applesfera.
- La fuente alemana citada por ese medio calcula ese consumo en solo unos pocos euros al año por cargador, una cifra que se vuelve relevante al multiplicarse por varios dispositivos y millones de hogares.
- Durante tormentas, un rayo no necesita caer directamente sobre la casa: basta con que impacte cerca para que la sobretensión viaje por la instalación eléctrica, de acuerdo con Xataka.
- Thomas Raphael, experto en protección contra rayos de la asociación alemana de electrotecnia VDE, recomendó al medio alemán Gamestar desenchufar todo durante tormentas cercanas, incluidos los cargadores que no se estén usando.
- La sobretensión también puede propagarse por cables de red (Ethernet) y de antena, no solo por el cableado eléctrico, según ambas fuentes.
El riesgo durante tormentas eléctricas
Xataka señaló que la recomendación de desenchufar los aparatos durante tormentas fuertes es una práctica clásica entre los expertos en protección contra rayos, y que cobra especial sentido en contextos donde los servicios meteorológicos, como la Aemet en España, pronostican tormentas severas. El motivo técnico es que una descarga eléctrica que cae en las cercanías de una vivienda puede generar un pico de tensión que se cuela por la instalación eléctrica y daña cualquier equipo conectado, incluso si el rayo no impacta directamente sobre el inmueble.
Por qué el cableado de red y antena también importa
Un detalle que ambos medios remarcaron es que este riesgo no se limita al cable de electricidad. Las sobretensiones pueden propagarse también por el cable de red y por el de antena, dos elementos que suelen pasarse por alto al momento de proteger los equipos durante una tormenta. Por eso, la recomendación de Raphael, recogida por Applesfera a partir de Gamestar, es desconectar todo, incluidos los cargadores que en ese momento no se estén utilizando activamente.
Qué protege realmente y qué no
Según Xataka, existen sistemas de protección contra sobretensiones que sí pueden evitar daños, pero con una condición clave: deben estar instalados en el cuadro eléctrico de la vivienda, no en la pared ni en el enchufe individual. Se distinguen dos tipos: los descargadores de tipo 1, pensados para impactos directos, y los de tipo 2, diseñados para picos de tensión derivados de descargas cercanas.
El problema, advierten ambas fuentes, es que no toda vivienda cuenta con este tipo de protección instalada. Xataka mencionó que en Alemania toda instalación eléctrica puesta en servicio desde el 14 de diciembre de 2018 debe incluir obligatoriamente protección contra sobretensiones, conforme a las normas DIN VDE 0100-443 y 0100-534. En España, en cambio, no existe una obligación equivalente para todas las viviendas: instalar un protector es recomendable, pero depende de un análisis de riesgos previo, y el borrador del nuevo Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión, que buscaría generalizar esta exigencia, todavía no se ha aprobado ni publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Esta disparidad normativa entre países sugiere que la situación puede variar considerablemente según el lugar de residencia. En buena parte de América Latina, donde no todas las instalaciones eléctricas domésticas cuentan con protección contra sobretensiones certificada, la recomendación de desenchufar los aparatos durante tormentas fuertes resulta, según la misma lógica expuesta por los expertos citados, una medida preventiva razonable mientras no se confirme qué nivel de protección tiene cada vivienda.
El consumo en espera: pocos euros que se multiplican
El segundo motivo señalado por Applesfera es menos dramático, pero más constante: un cargador enchufado sin ningún dispositivo conectado sigue tomando electricidad de la red, en lo que se conoce como consumo en espera o standby. La fuente alemana citada por ese medio estimó ese gasto en solo unos pocos euros al año por cada cargador, una cifra que, tomada de forma aislada, resulta casi irrelevante.
Sin embargo, el propio medio advirtió que el problema aparece al multiplicar ese consumo: un cargador rara vez es el único aparato que permanece enchufado sin uso en una casa, y ese mismo gesto se repite en millones de hogares. La suma de cargadores de iPhone, Mac, consolas, electrodomésticos pequeños y otros dispositivos que quedan conectados de forma permanente puede convertir un gasto individualmente insignificante en un monto perceptible en la factura eléctrica a lo largo del año.
Qué hacer en casa
A partir de lo señalado por ambas fuentes, existen algunas medidas prácticas y de bajo costo que se pueden aplicar en cualquier hogar, independientemente de la normativa eléctrica local:
- Desenchufar cargadores y equipos que no se estén usando, especialmente ante pronósticos de tormenta.
- No limitar la desconexión al cable eléctrico: considerar también cables de red y de antena en zonas propensas a tormentas eléctricas frecuentes.
- Usar regletas o tomacorrientes con interruptor para cortar el suministro a varios dispositivos de forma simultánea sin tener que desenchufar cada cable por separado.
- Consultar con un electricista si la vivienda cuenta con protección contra sobretensiones instalada en el cuadro eléctrico, en lugar de asumir que ya está cubierta por estar construida con normativa vigente.
Qué esperar
Ninguna de las fuentes consultadas anticipa cambios normativos inmediatos fuera de Alemania. En España, el nuevo Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión que buscaría generalizar la protección contra sobretensiones sigue sin fecha confirmada de aprobación ni publicación en el BOE, según Xataka. Mientras tanto, la recomendación de fondo que se repite en ambos artículos es sencilla: desenchufar lo que no se usa, tanto para reducir el consumo en espera como para reducir la exposición a sobretensiones durante tormentas, sobre todo en viviendas donde no se ha confirmado la existencia de protección eléctrica adecuada instalada.

