Marruecos dejó atrás en 2025 una sequía que se extendió durante siete años, pero en lugar de confiar en que las lluvias mantengan resueltas las reservas, el país decidió acelerar una reconfiguración completa de su infraestructura hídrica. Según informó Xataka y confirmó Xataka México, el plan combina grandes presas, desalinización a gran escala y una red de distribución interregional cuyo componente más visible es la llamada “Autopista del Agua”.
El objetivo es dejar de depender de las lluvias locales y en su lugar construir un sistema capaz de mover agua desde las regiones con excedentes hacia las que sufren escasez estructural, sin importar dónde caigan las precipitaciones en un invierno determinado.
Lo esencial
- Marruecos dio oficialmente por terminada una sequía que duró de 2018 a 2025, gracias a las lluvias y nevadas del último invierno.
- Las reservas nacionales de agua subieron a unos 12,290 millones de metros cúbicos, equivalentes a cerca del 72.1% de la capacidad instalada, frente a apenas 37% el año anterior.
- El gobierno calcula que ese volumen alcanza para garantizar consumo humano y riego agrícola durante un periodo de entre dos y cinco años.
- El plan contempla 42 nuevas presas previstas hasta 2050, además de pequeñas infraestructuras comunitarias y una apuesta masiva por la desalinización.
- El eje central del proyecto es la “Autopista del Agua”, una red para trasladar caudales entre cuencas.
Una sequía de siete años como punto de partida
Entre 2018 y 2025, Marruecos atravesó un periodo prolongado de estrés hídrico que puso a prueba su capacidad de abastecimiento tanto urbano como agrícola. De acuerdo con Xataka, las lluvias y nevadas registradas durante el último invierno permitieron cerrar formalmente ese ciclo y recuperar de forma notable el nivel de los embalses del país.
Sin embargo, tanto Xataka como Xataka México coinciden en que el gobierno marroquí no interpretó esta mejora como una solución definitiva. En cambio, decidió aprovechar el periodo de abundancia hídrica para emprender una transformación estructural que reduzca la dependencia de patrones climáticos impredecibles, en un contexto donde episodios de sequía severa podrían repetirse.
El desbalance territorial detrás del plan
Una parte central de la justificación oficial tiene que ver con la distribución geográfica del agua dentro del país. Según explicó el ministro de Equipamiento y Agua, Nizar Baraka, citado por ambos medios, más de la mitad de los aportes hídricos de Marruecos se concentra en una fracción mínima de su superficie total.
Esto genera un contraste marcado entre regiones: cuencas como Tensift, Bouregreg y Sebú presentan actualmente niveles elevados de reservas, mientras que zonas del sur, como Souss-Massa, continúan bajo una presión hídrica considerable. Ante esta desigualdad, la estrategia oficial busca dejar de gestionar cada cuenca como un sistema aislado y, en su lugar, interconectarlas mediante una infraestructura capaz de transportar grandes volúmenes de agua desde las regiones húmedas hacia las que enfrentan mayor escasez.
La “Autopista del Agua” y otras piezas del plan
La pieza más llamativa de esta estrategia es la denominada “Autopista del Agua”, una red diseñada para trasladar agua entre regiones a gran escala, según describen tanto Xataka como Xataka México. Este componente se suma a otros frentes que avanzan de manera simultánea:
Construcción de presas
El país tiene en marcha la edificación de grandes embalses y ha proyectado 42 nuevas presas que deberán completarse hacia 2050, de acuerdo con ambas fuentes. A esto se añaden obras de menor escala orientadas a comunidades específicas, pensadas para reforzar el abastecimiento local en paralelo a los grandes proyectos nacionales.
Desalinización a gran escala
Otro de los ejes mencionados en los reportes es la multiplicación de la capacidad de desalación del país, una vía que permite generar agua potable a partir del mar sin depender de las precipitaciones ni del nivel de los ríos y acuíferos internos.
Una red para mover el agua donde se necesita
El conjunto de estas obras —presas, desalinizadoras y la red de distribución interregional— conforma lo que Xataka describe como una transformación completa del sistema hídrico marroquí, con el fin de que el agua disponible en el país pueda destinarse a donde realmente se necesita, más allá de las fronteras naturales de cada cuenca.
Qué esperar
Con las reservas nacionales en niveles altos tras el fin de la sequía 2018-2025, Marruecos cuenta según el propio gobierno con un margen de entre dos y cinco años de abastecimiento garantizado para consumo y riego. Ese plazo es, en la práctica, la ventana de tiempo que las autoridades buscan aprovechar para avanzar en las 42 presas proyectadas hasta 2050, ampliar la capacidad de desalinización y consolidar la “Autopista del Agua” como columna vertebral de un sistema hídrico interconectado.
Los reportes de Xataka y Xataka México no detallan aún cronogramas específicos de finalización para cada tramo de la red ni el costo total del plan, por lo que esos elementos permanecen como interrogantes abiertos sobre el ritmo real de ejecución. Lo que sí queda claro en ambas fuentes es que la meta declarada es reducir la dependencia de la lluvia local y equilibrar el acceso al agua entre las cuencas con excedentes y las regiones del sur, como Souss-Massa, que continúan bajo mayor presión hídrica.


