La Unión Europea obliga a Google a abrir Android a asistentes de IA rivales y a compartir datos de búsqueda

La Comisión Europea exige a Google compartir datos de búsqueda y dar a asistentes de IA de terceros el mismo acceso que Gemini en Android.

Ilustración abstracta de nodos conectados atravesando una estructura cerrada, simbolizando la apertura regulatoria de sistemas digitales

Ilustración abstracta de nodos conectados atravesando una estructura cerrada, simbolizando la apertura regulatoria de sistemas digitales

La Comisión Europea (CE) anunció dos decisiones legalmente vinculantes bajo la Ley de Mercados Digitales (DMA) que obligan a Google a abrir Android y su motor de búsqueda a la competencia. Según informó GSMArena, la primera decisión exige que los asistentes de inteligencia artificial de terceros instalados en Android tengan acceso a las mismas funciones clave del sistema que hoy solo están disponibles para Gemini, el asistente propio de Google. La segunda decisión, confirmada por Ars Technica, obliga a la compañía a compartir datos de búsqueda con rivales. Google ya advirtió que estos cambios podrían poner en riesgo la privacidad y la seguridad de los usuarios.

Lo esencial

  • La Comisión Europea emitió dos decisiones vinculantes bajo la DMA dirigidas a Google, una sobre Android y otra sobre Search.
  • Los asistentes de IA de terceros deberán tener acceso a funciones del sistema Android que hoy son exclusivas de Gemini cuando el usuario los configure como asistente predeterminado.
  • Google deberá compartir datos de búsqueda con competidores, según detalló Ars Technica.
  • De acuerdo con GSMArena, cerca del 60% de los usuarios de Android en la Unión Europea considera que los asistentes de IA de terceros son menos atractivos que Gemini precisamente por esta limitación de acceso.
  • Google respondió que los cambios exigidos por Bruselas podrían comprometer la privacidad y la seguridad de los usuarios.

Qué cambia en Android para los asistentes de IA

Hasta ahora, Gemini contaba con un trato preferencial dentro de Android: podía integrarse con funciones del sistema —como accesos rápidos, controles de dispositivo o respuestas contextuales— que quedaban fuera del alcance de asistentes rivales como los que ofrecen otras compañías de IA. La decisión de la CE, reportada por GSMArena, busca cerrar esa brecha. En términos prácticos, si un usuario en la Unión Europea decide reemplazar a Gemini como asistente predeterminado por una alternativa de terceros, esa aplicación deberá poder ofrecer un conjunto de funciones comparable, en lugar de una versión limitada del asistente.

Esta paridad de acceso es la pieza central del argumento regulatorio: la CE sostiene que la falta de estas capacidades desincentiva a los usuarios a probar otros asistentes, incluso si los prefieren, porque terminan percibiéndolos como productos incompletos frente a Gemini. El dato del 60% citado por GSMArena respalda esa lectura: una mayoría de usuarios de Android en la región ya identifica esta desventaja como el motivo principal para no cambiar de asistente predeterminado.

La otra decisión: compartir datos de búsqueda

La segunda resolución, confirmada por Ars Technica, se enfoca en el negocio de búsqueda de Google. La compañía deberá compartir determinados datos de búsqueda con competidores, una medida orientada a reducir la ventaja estructural que Google mantiene gracias al volumen de consultas que procesa a diario. Ars Technica no detalla en su adelanto el alcance exacto ni el calendario técnico de implementación, pero confirma que se trata de una decisión ya oficial y vinculante, no de una propuesta o advertencia previa.

Para los usuarios, este tipo de medidas suele traducirse, a mediano plazo, en motores de búsqueda alternativos con resultados más competitivos y, potencialmente, con políticas de privacidad distintas a las de Google, ya que dejarían de depender exclusivamente de su propio rastreo de datos para mejorar sus servicios.

La respuesta de Google

Google no ha ocultado su desacuerdo con ambas decisiones. Según recogió Ars Technica, la empresa advirtió que compartir datos de búsqueda y abrir funciones del sistema a terceros “podría poner en riesgo la privacidad y la seguridad” de los usuarios. Es un argumento que Google ha utilizado en controversias regulatorias previas, y que ahora reaparece en el contexto específico de la DMA europea. Ninguna de las dos fuentes detalla si Google apelará las decisiones o cómo planea implementarlas técnicamente, algo que previsiblemente se conocerá en las próximas semanas.

Qué implica esto para América Latina

Ambas decisiones de la Comisión Europea aplican, en principio, al mercado de la Unión Europea bajo el marco de la DMA, una legislación que no tiene un equivalente directo en América Latina. Ninguna de las fuentes consultadas menciona planes específicos de Google para extender estos cambios fuera de Europa. Sin embargo, la experiencia con otras obligaciones impuestas por la DMA —como las pantallas de elección de navegador o buscador predeterminado— muestra que Google, por razones de eficiencia de desarrollo, ha optado en el pasado por replicar ciertos ajustes de software a nivel global en lugar de mantener versiones distintas de Android por región.

Si algo similar ocurriera con la apertura de funciones del sistema a asistentes de IA de terceros, los usuarios de Android en países como México, Colombia, Argentina o Chile eventualmente podrían acceder a asistentes alternativos con las mismas capacidades que hoy tiene Gemini, sin necesidad de que exista una regulación local equivalente. Lo mismo aplicaría, en teoría, a un ecosistema de búsqueda con más competencia si Google decide no fragmentar su producto de Search entre mercados. Pero, por ahora, esto es una posibilidad razonable derivada del comportamiento histórico de la compañía, no un anuncio confirmado en ninguna de las fuentes disponibles.

Qué esperar

Las fuentes no ofrecen una fecha de implementación técnica para ninguna de las dos decisiones, ni precisan si Google presentará una apelación formal ante los tribunales europeos, un recurso que la compañía ha utilizado en disputas anteriores con Bruselas. Tampoco se detalla si los cambios se aplicarán primero en Europa y luego, eventualmente, en otras regiones, o si quedarán exclusivamente limitados al territorio de la Unión Europea. Lo que queda claro, según GSMArena y Ars Technica, es que ambas decisiones ya son legalmente vinculantes y que Google deberá moverse en esa dirección, incluso mientras mantiene sus objeciones sobre privacidad y seguridad.